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Juanita Robinson es una ministra ordenada, devota apasionada, estratega de eventos, conferenciante, futura autora y creadora de contenido digital cuya vida refleja la fidelidad y la gracia de Dios. Juanita lleva más de dos décadas exaltando el nombre de Jesús a través de la adoración, la intercesión y el servicio al Reino. Ya sea dirigiendo la adoración ante miles de personas con conjuntos ganadores de premios Grammy o planificando eventos impactantes que unen a las comunidades, ella tiene una pasión inconfundible por crear experiencias transformadoras que glorifican a Dios.
El camino de Juanita, marcado tanto por pruebas como por triunfos, ha fortalecido su voz de testimonio, invitando a otros a encontrarse con el Dios que restaura, redime y renueva. Su adoración y ministerio crean espacios sagrados donde fluye la sanación, se renueva la fuerza y se transforman vidas.
Además de su labor ministerial, Juanita es una profesional con amplia experiencia en el mundo empresarial, licenciada en Administración de Empresas y con amplios conocimientos como estratega de eventos, creadora de contenidos para redes sociales, redactora de subvenciones y consultora organizativa. Ha ayudado con éxito a empresas y organizaciones sin ánimo de lucro en la planificación estratégica, la estructura y el crecimiento. Su creatividad como creadora de contenidos digitales le permite producir contenidos impactantes e inspirados en la fe que llegan e inspiran a públicos muy diversos.
Juanita sirve fielmente en la Iglesia Encounter de Fort Worth bajo el liderazgo y la cobertura del obispo Gary Oliver y la Dra. Noemi Oliver. Su pasión por el ministerio va más allá del púlpito: orienta, empodera y equipa a otros para que vivan una vida con propósito.
Por encima de todo, Juanita valora su papel como madre de su hijo George Robinson III y como madre espiritual de una gran cantidad de ahijados. La misión de su vida es glorificar a Dios en todos los ámbitos, ya sea en el escenario, entre bastidores o hablando a las vidas de los demás, con humildad, excelencia y una fe inquebrantable.